Crea tu cuenta
Con tu cuenta de Apple, la de Google o un código por correo. No hace falta inventarse una contraseña nueva.
Creas tu cuenta y cada dispositivo recibe su dirección privada. Se ven entre ellos estén donde estén, sin abrir puertos en el router ni configurar nada.
Las apps están en revisión en las tiendas de Apple. Todavía no se pueden descargar; en cuanto se aprueben, estos botones se encienden.
No hay servidor que montar ni red que diseñar.
Con tu cuenta de Apple, la de Google o un código por correo. No hace falta inventarse una contraseña nueva.
Abres la app, entras con la misma cuenta y ese dispositivo queda dentro de tu red.
Cada uno tiene su dirección privada 100.64.x.x fija. SSH, un panel interno o una base de datos, como si estuvieran en la misma sala.
Lo que pagas no depende de lo que use tu router ni tu operador. Un dispositivo es cada equipo que entra en tu red.
| Función | Gratis | Equipos |
|---|---|---|
| Personas | 1 | Sin límite |
| Dispositivos | 10 | Sin límite |
| Tráfico por relay incluido | 10 GB al mes | 100 GB por persona y mes |
| Red cifrada con direcciones 100.64.x.x | Sí | Sí |
| Conexión directa entre dispositivos, con relay cuando no es posible | Sí | Sí |
| Reglas de quién llega a qué | No | Sí |
| Aprobación manual de dispositivos | No | Sí |
| Soporte | Comunidad | Correo, 2 días hábiles |
Las apps están en revisión en las tiendas de Apple. En cuanto se aprueben, estos botones dejan de estar apagados.
App con icono en la barra de menús: conectar, ver tus dispositivos y copiar su dirección.
VPN del sistema: el móvil entra en tu red y llega a tus equipos desde cualquier sitio.
En camino. Hoy no hay nada que puedas instalar y conectar a tu cuenta, así que no lo ofrecemos.
Esto sí puedes usarlo hoy. El mismo software, en una máquina tuya: tú guardas las claves y el tráfico del relay va por tu ancho de banda. Necesitas un Linux con Docker y saber moverte por una terminal.
Cuando Apple la apruebe. Está enviada y en su cola de revisión, y no ponemos fecha porque no depende de nosotros.
Casi nunca. Dos dispositivos hablan directamente entre ellos siempre que pueden. Cuando la red no lo permite —CGNAT del operador, NAT simétrico, una VPN por delante— el tráfico se reenvía por nuestro relay, y aun así va cifrado de extremo a extremo: reenviamos paquetes que no podemos leer.
Porque los gigas no dependen de ti, dependen de tu router y de tu operador. Cobrarte más por tener CGNAT sería cobrarte por algo que no elegiste, y encima no podrías saber de antemano cuánto va a costarte.
Cada equipo que entra en tu red: un portátil, un móvil, un servidor. Cuenta una vez, no importa cuánto lo uses.
Lo justo para coordinar la red: qué dispositivos tienes, sus nombres, sus direcciones privadas y cuándo se conectaron. El contenido de lo que envías no, porque va cifrado entre tus dispositivos.